Ser disciplinado

Ser disciplinado no es ser un robot. Ser disciplinado no es dejar de vivir y sólo existir. Ser disciplinado no es hacer lo que los demás quieren que hagas. Tener disciplina es hacer las cosas que tenés que hacer cuando no las querés hacer, y porque sabés que llevar a cabo esas tareas que son incomodas, si bien pueden requerir un sacrificio, pueden encaminarte a un bien mayor que te va a dar una gran satisfacción, felicidad o/y un trofeo de la vida que deje huellas en tu historia.

Una de las maneras de saber en qué te falta disciplina es viendo sus consecuencias. Si tenés sobrepeso, es porque muy posiblemente no tenés disciplina alimenticia. Si se te va el dinero y no sabés cómo, está más que claro que no estás teniendo normas y un modo de conducta adecuado que controle el uso de tus finanzas.
Luego de reconocer las consecuencias y las diferentes insdiciplinas, lo único que va a quedar es definir pasos a seguir para cada punto e ir cumpliéndolos y viendo de hacer un análisis no muy complejo de cómo va mejorando cada asunto.

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