Leyes para educar a la gente sucia

Recién vuelvo de caminar por la calle y, otra vez más, ver como soy el único extraterrestre que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tira los papeles y la basura en el cesto (que a veces se complica porque está bastante lleno). Es loco pensar que 25 años atrás Buenos Aires era reconocida por lo bien que se vestía la gente, lo limpias que eran las calles y lo despierta que estaba la ciudad por la noche. Lamentablemente, la descontrolada influencia de la inmigración inculta de los últimos años, la falta de leyes y de educación, la falta de control y otros factores, tal parece que nos jugaron una mala pasada.

Es gracioso y misterioso imaginarse qué pasa por la cabeza de las personas que de una forma completamente natural, desde la ventana del auto, tren o colectivo, arrojan papeles en la vía pública; o hasta el mismo transeúnte que, después de tomar su botella de Coca-Cola, simplemente se la deshace de su mano dejando que el aire de la calle la absorba y se una al rozamiento del suelo.


Se deberían hacer leyes al respecto y hacerlas cumplir. Leyes bien tenidas en cuenta, que sean hasta más valoradas que, nos guste o no, el hecho egoísta y envidioso de unos adultos que lamentablemente no pueden procrear y, sin intentar adoptar, quieren, por medios alternativos de inseminación artificial, poder tener hijos. Esto se trata de nuestra salud, de nuestro entorno; afecta de forma directa a nuestro desempeño diario y a nuestra imagen cultural.

Pienso en mecanismos como los que hay en España, que permiten la recolección y traslado de la basura a plantas recicladoras, por medio de acueductos subterráneos que permitirían mejorar el sistema de recolección de los diferentes tipos de residuos. Se me ocurren leyes en las que se multe al ciudadano, y, que si no puede pagar la multa, tenga que hacer trabajos para la comunidad, y si se niega al servicio, deba ir por un tiempo al calabozo. Multas a extranjeros turistas que no se preocuparon por tener en cuenta nuestras normas de conducta e higiene. Deportaciones a extranjeros indocumentados que no tienen ningún respecto por el suelo que están pisando.
Tampoco podemos permitir que haya personas sin techo durmiendo donde le parezca conveniente: esos individuos deberían tener el derecho a tener un refugio para dormir y la obligación de no poder dormir en la calle. Es bueno para ellos, bueno para el tránsito, genera más confianza al transitar de noche, entre otras cosas.

Necesitamos hacer algo. Tenemos que reclamar para que se haga algo ya.

 

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