El silencio inteligente

¿Alguna vez te ocurrió que estás con una persona, o varias, y de pronto se hace un comentario y éste genera un silencio abrumador? ¿O que esperás una respuesta oral, escrita o de la forma que sea, y nunca llega?

Es una realidad que cada uno es dueño de su silencio. Que callemos puede producir diversas especulaciones, sentimientos de rechazo, indiferencia o frustración, según el tipo de percepción de cada individuo, pero sabemos que si nos manejamos con amor y respeto, y nuestro silencio es manejado de una forma inteligente, a la larga o a la corta, todo saldrá a la luz y será revelada la razón de esa contestación que nunca dimos, si es que no contamos al silencio como respuesta válida.


Otras veces sucede que callamos porque tenemos miedo al qué dirán o/y la posible generación de conflictos que no estamos seguros de querer tener que soportarlos. Por eso mismo es importante en esos casos medir el propósito y el impacto, pensando en si vale la pena y si realmente es parte de tu lucha lo que vas a expresar, o es un estandarte que debería levantar otra persona. Puesto que, si bien creo que todos nacimos para ayudar y, en ese espíritu, nos parece bueno tomar una responsabilidad, muchas veces, si no estamos seguros de lo que vamos a hacer y de nuestras capacidades, nos estamos arriesgando a sentirnos infelices e involucrarnos en incidentes que no eran parte de nuestro proyecto de vida.

También nos pasa que nuestros amigos, colegas, familiares, nos piden opiniones, y nosotros por no querer desmotivarlos y hacerlos sentir mal, no les damos una réplica indicada conforme a lo que ellos están necesitando escuchar para mejorar y no hacer algo equivocado. Y eso es un problema, porque al callar y no decir nada, haríamos mejor que decirles algo que no concuerda totalmente con lo que pensamos y que además podría traerles inconvenientes en el futuro. Y es simple entender las consecuencias de este tipo de influencias, ya que las personas comúnmente miden sus capacidades, logros y aptitudes, por medio del reconocimiento de sus pares y seres queridos. Por lo tanto, si nosotros estamos dentro del círculo de alguien y en vez de enmudecer o dar nuestras sabias sugerencias y críticas cordiales, siempre le decimos lo que quiere escuchar, no nos damos cuenta, pero de forma indirecta podemos estar causando un terrible daño en la vida de esa persona.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.