Coffee para todos

¡Cómo le gusta a la gente el café! Siempre es una buena oportunidad para tomar uno. Solo, con amigos, para charlar, para estudiar, para pensar; para mirar las estrellas.

historia de cafeEs una droga que a veces, por cuestiones de salud, es necesaria abandonar (en mi caso, 2017), pero también algo muy útil para pasar un buen rato.

Amo sentarme, generalmente estoy solo, en una cafetería, ver a la gente hablando, y escuchar las ideas “a través del olor a café”. Es una experiencia un poco rara, pero así me sucede.

Me encanta, al menos en lo espiritual, ponerme en la vereda del frente del defensor de la naturaleza y decir que Dios o el universo me habla muchísimo estando sentado en un shopping mall, y que mis mejores reflexiones fueron sobre una mesa de café.

Eso no quita que la naturaleza no me sirva. La verdad es que me inspira muchísimo mirar las estrellas; si hay algo que amo es salir en el verano al patio de mi casa y mirar las estrellas. Me hace pensar en mis sueños y en mi futuro, y no sólo en el futuro de esta vida, sino más allá. Aunque, el problema de mirar un hermoso cielo nocturno, es que podés contemplar una idea estampada en estrellas fugaces, pero, tal como dice la palabra, es algo que dura por un instante; en cambio, el café puede ser tomado tibio o aún frío, y eso lo hace algo muy especial para mí.

Grandes historias, grandes ideas, recordables comienzos pueden darse a inicio en un destello de café o mate, o té, o jugo verde. Jaja. Recuerdo varios de ellos con una enorme sonrisa en mi corazón.

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