Cerrar una etapa de la vida

cerrar una etapa de la vida end a stage of in life chiudere una fase della vita

Lamentablemente, el tiempo se va volando y es un abrir y cerrar de cada etapa de una vida, o varias. Cada día vemos como el tiempo se va lentamente a través de nuestros ojos sin apuro, pero a la vez de forma acelerada.
Para bien o para mal, es necesario ir concluyendo etapas de nuestras vidas. Hubo un momento en el que eras un pibito, pero de a poco tuviste que aprender a madurar. Quizás no te gustaba mucho hacerte mayor, pero si permanecieras con ese deseo de ser eternamente joven, vivirías frustrado, siendo que no se puede detener el reloj de la vida. Por este motivo, necesitamos saber dejar pasar los años y tener la mejor actitud posible para los tiempos que vienen.

La juventud no es para siempre

No debo tratar de ser joven toda la vida, porque ni mi mente ni mi cuerpo es el mismo, y si alguien me mira quizás diga que estoy desfasado en la vida. En mi caso, en este momento ya estoy casado. Por lo tanto, tengo una esposa que soy responsable de cuidar, y no puedo moverme de manera irresponsable. Pasar de ser soltero a casado, definitivamente fue una etapa de la vida que tuve que cerrar. Aunque lo importante no es aquello que queda atrás, sino todas las puertas que se abren hacia adelante.

Lo mismo con la vestimenta, ya que es algo que va evolucionando, y mantener la misma ropa que cuando era chico no es una opción viable. Primero porque, al menos que tuviera un problema de hormonas de crecimiento, no me entrarían más. Segundo, porque estaría muy gastada y quedaría muy fuera de moda, dando a la vez una mala impresión. “¡Cómo te ven te tratan!”, decía Mirtha Legrand.

El tiempo y cerrar una etapa de la vida

Aunque viajáramos en el tiempo, nuestra percepción del pasado sería igualmente algo que ya sucedió. Poder verlo e intervenir para cambiar las cosas, más allá de crear un conflicto espacio tiempo, no cambiaría el hecho y los sentimientos que alguna vez tuvimos que pasar. Dinero desperdiciado, un negocio no hecho, un proyecto fracasado, un corazón roto… Ese ayer es una etapa pasada y no va a volver. Por eso, vivamos el hoy de la mejor manera posible, porque no sabemos si habrá otro hoy manaña, o al menos no de la manera que esperamos.

Nuestro recuerdos

El tiempo y todo lo que tenemos en nuestros recuerdos son tan sólo percepciones del pasado. Al cerrar una etapa de la vida o reinventarnos (si es que hay una diferencia), sin darnos cuenta, estamos creando un registro en nuestra mente de todo ese acontecimiento. Es triste pensarlo, pero a veces me pasa cuando viajo y vuelvo a un lugar. De hecho, siempre recuerdo mi país de una manera idealista. Luego regreso, y cuando me doy cuenta, mi Buenos Aires querido no es tan querido como lo recordaba. Aunque tampoco es tan malo como lo podría haber imaginado.

Así como pasa con los libros de historia, los recuerdos escritos en papel o en la loca telaraña pegajosa de nuestra mente, son relativos. Por esa razón, cada vez me doy más cuenta que no se trata tanto de nuestros recuerdos, sino de la paz interior que vamos construyendo sobre el conjunto de recuerdos del pasado, los desafíos del futuro y la aventura de vivir el presente.

Quiénes somos realmente

Mirarse al espejo es toda un arte. Hacelo. Pensá quién sos hoy e intentá vivir la vida de la forma que sos actualmente. En definitiva, cerrar una etapa de la vida es buscar mejorar lo que sos, porque, sin lugar a dudas, lo que sos actualmente es todo lo que tenés. Entender esto nos va a dar más tranquilidad y será un acto de generosidad con nuestra mente tan cansada de pensar y pensar.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.